El magníficat, es un cántico y oración cristiana cuya inspiración proviene del evangelista San Lucas (Lucas 1 46-55) que reproduce -según San Lucas- , lo que María madre de Jesús, le dirige a Dios en la oportunidad que visita a su prima Isabel, esposa de Zacarías, preñada de Juan el Bautista.
Esta oración se clasifica dentro del género literario; en que se encuentran todos los himnos o salmos de acción de gracias. Pero además, se puede decir que este género de música coral religiosa es similar a la cantata, que era interpretado antes de las misas en liturgias religiosas extraordinarias. Las cantatas y pasiones de Bach fueron escritas principalmente como música para las celebraciones de domingos y festivos determinados del año eclesiástico. Lo que las limitaba; a la festividad para la cual habían sido escritas.
Se pensaba que este magnificat de Bach, en latín (hay que decir que también se cantaba en Alemán dos veces por semana) se cantaba solo en tres ocasiones del año liturgico; El día de navidad, el domingo de Resurrección y la fiesta de Pentecostés; dentro de las Vísperas y durante el tiempo que Bach ocupó el puesto de cantor de Santo Tomás. Sin embargo el investigador Robert Cammarota ha demostrado que hubo muchas ocasiones mas en las que dicha versión se habría ejecutado; no solo en Leipzig, sino también en toda la Alemania luterana.
Este investigador ha calculado basándose en registros litúrgicos que se han conservado, que en vez de tres hubo un mínimo de dieciséis ocasiones durante el año eclesiástico en que se habría pedido a Bach que dirigiera una versión del magníficat en Vísperas. Por lo que se puede concluir que Bach tuvo acceso a un importante “repertorio de versiones” del magnificat de diversos compositores, los cuales estaban disponibles para ser utilizados durante el transcurso de todo el año eclesiástico.
Así pues, el magnificat en Re Mayor BWV 243 es una de las grandes obras corales de Juan Sebastián Bach, publicada en 1733. Escrita para coro y orquesta y destinada para celebrar la fiesta de la visitación de la Virgen María.
Como antecedente a esta obra J.S. Bach compuso un importante Magnificat en mi bemol mayor BWVa interpretado en las vísperas de navidad de 1723 en Liepzig y consta de 4 himnos relativos a la navidad; mas tarde reescribió la obra en la tonalidad de re mayor, prescindiendo de los himnos y añadiendo voces de trompetas. Esta, es la versión que conocemos y se estrenó en la iglesia de santo Tomás el 2 de julio de 1733.
El trabajo se divide en 12 movimientos que se pueden agrupar en tres secciones, cada una comenzando por un aria y completado por el coro. La obra dura aproximadamente 30 minutos y está compuesta para cinco solistas:
- Soprano I - Soprano II - Contralto - Tenor - Bajo
Un coro de cinco partes, 3 trompetas, timbales, flauta traversa, dos oboes, un oboe d’amore, dos violines, violas y bajo continuo.
Magnificat
1.- Coro – Magníficat 2.- Aria (soprano II) – Et spiritus meus exsultavit 3.- Aria(soprano I) – Quia respexit humilitatem 4.- Coro – Omnes generaciones 5.- Aria(bajo) – Quia fecit mihi magna 6.- Aria(contralto, tenor) – Et misericorde 7.- Coro –fecit potentiam 8.- Aria(tenor) – Potentes deposuit 9.- Aria(conralto) - Esurientes implevit bonus 10.- Aria(soprano I, soprano II, contralto) – Suscepit Israel 11.- Coro –Sicut locutus est 12.- Coro – Gloria patri.
La estructura formal fue concebida para ser cantada o seguida por los asistentes al oficio. A pesar de la sencillez (las obras corales de Bach son de una sencillez sobrecogedora), la profundidad del Magnificat se evidencia en cada una de sus partes, cuyos equilibrios acertados son siempre bienvenidos. Bach seguía fervientemente la norma estética de su credo, esquivando toda posibilidad de grandilocuencia y favoreciendo el sentido integral del texto. Cada palabra cantada se debía a la palabra bíblica.
Como siempre, la respuesta de Bach al texto es elocuente,llena de color, alegre, vitalista y compacta de estructura.
A excepción de los coros 1, 7 y 12 en los que emplea todos los recursos orquestales, cada uno de los nueve movimientos restantes posee un tratamiento peculiar para lograr su especial efecto dentro de la obra.
Pasados diez años, Bach revisó la obra haciendo cambios a la orquestación, estructura rítmica y pasando la tonalidad de mi bemol mayor a la re mayor, que era más brillante y más operativa para las trompetas; también suprimió los cuatro textos específicos de Navidad para que fuera cantada indistintamente en cualquiera de las fiestas mayores. La nueva versión, tuvo su estreno en la Iglesia de Santo Tomás de Leipzig el 2 de julio de 1733, el cuarto domingo después de la Santísima Trinidad, que era la Fiesta de la Visitación en aquella época.
La obra se divide en doce partes que se pueden agrupar en tres movimientos; cada uno empieza con un aria y es completado por un coro de fuga. Los diez versos y Gloria que componen el cántico Magnificat forma un todo continuo y homogéneo, en contraste con el libreto de un oratorio o la Pasión, con su amplia variedad de extractos de diversas fuentes bíblicas y poéticas. Por esta razón no hay recitativos en el Magnificat. En cambio, cada verso recibe un tratamiento extenso, el coro proporciona la importancia que corresponde a las secciones como “Potentiam Fecit en braquio suo (Él lo ha demostrado con la fuerza de su brazo)”, mientras que los versos más reflexivos están asignados a los solistas.
Los doce números se suceden así:
1. Coro: Magnificat (Mi alma engrandece al Señor) Comienza con una introducción orquestal brillante: rápidas semicorcheas de las cuerdas, trompetas exultantes y timbales enuncian este brillante comienzo a modo de un movimiento de concierto. Prosigue el impulso usando las voces como si fueran instrumentos con contrastes entre polifonía y homofonía, rápidos cambios de tonalidad y constantes interlocuciones entre las partes corales e instrumentales.
2. Aria para soprano II o alto: Et exultavit spiritus meus (Y mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador)Este segundo movimiento, para soprano, cuerda y continuo, mantiene el animoso ambiente en compás ternario.Con absoluta maestría, Bach hace repetir a la solista la animada frase que introduce la cuerda antes de dejarla volar en una exaltada efusión de coloratura.
3. Aria para soprano I: Quia respexit humilitatem ancillae suae (Porque ha mirado la humildad de su esclava) Bach elige una modalidad menor y el triste timbre de un oboe d’amore para acompañar el contenido, toda una evocación de la humildad de la Virgen. La bella melodía de la soprano, con su escala menor descendente y sextas, describe la sencillez de la joven; pero, al mismo tiempo, usa un intervalo aumentado para significar que la Virgen ha sido distinguida como madre de Jesús, en un recurso musical con el que la melodía expresa más que las palabras.
4. Coro: Omnes generaciones (Por eso desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones)A las últimas palabras de la soprano prosigue un contrapuntístico coro a cinco voces que evoca una multitud de personas que acuden progresivamente animadas.Se procura que las entradas de las voces sean cada vez más cercanas, hasta casi al frenesí. Se unen en un repentino arrebato sin acompañamiento, antes de la dramática cadencia final del movimiento.
5. Aria para bajo: Quia fecit mihi magna (Porque el Poderoso ha hecho en mí maravillas, santo es su nombre)Representa una tranquilizadora visión de la divinidad. Orquestada sólo para la voz de un bajo y el continuo, el movimiento se construye sobre una línea de bajo que se repite hasta siete veces. El diálogo entre la voz y la línea del continuo es una mezcla de imitación y libre coloratura en la que Bach escoge las palabras potens (poderoso), magna (grande) y sanctus (santo),para darles un especial tratamiento.
6. Dueto para contralto y tenor: Et misericordia eius a progenie in progenies(Y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen)El tratamiento que confiere Bach a este dueto para contralto y tenor en el estilo pastoral de la siciliana, en la que la pareja de flautas se añade a las cuerdas con sordina. La cercana armonía de los instrumentos, principalmente en terceras, es repetida por las voces a lo largo de todo el movimiento; pero el consuelo y la súplica se centran en las palabras timentibus eum (a los que le temen), con la introducción de cromatismos y trémulas notas repetidas por los solistas en una especie de retrato musical de la inquietud.
7. Coro: Fecit potentiam in brachio suo (Desplegó la fuerza de su brazo,dispersó a los soberbios de corazón)Prosigue este coro, construido sobre un sencillo motivo, al que se opone una continua melodía que, enunciada por los tenores, repiten las otras voces. La dispersión de los soberbios es gráficamente retratada en escalonadas entradas del coro con la palabra dispersit, que llega a un repentino hiato con la palabra superbos (soberbios), que Bach armoniza con la explosión de un acorde disminuido. El fragmento termina con un impresionante coral homofónico de notas largas y marcado adagio que describe las vanas ilusiones de los arrogantes.
8. Aria para tenor: Deposuit potentes de sede (Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes)Por contraste, esta aria para tenor sólo emplea una escala descendente que describe la derrota de los poderosos; mientras que la exaltación de los prudentes y humildes se expresa con una ascendente coloratura. Esta elocuente composición, construida con esas dos simples ideas, combina la voz de tenor con los violines al unísono y un continuo en fa menor. Por su sencillez, es la más intensa expresión del texto.
9. Aria para contralto: Esurientes implevit bonis (A los hambrientos les colmó de bienes y a los ricos les despidió vacíos) Orquestada para contralto, dos flautas y continuo, tiene un cierto humor.Comienza con un animado ritornello instrumental con el que Bach expone el material temático de todo el movimiento y mantiene nuestro interés con el intrigante juego entre las dos flautas y la solista. Al final, las flautas dejan de acompañar, quedando el bajo solo para completar el ritornello.Sigue el dueto para soprano y bajo: Virga Jesse floruit.
10. Coro y trío para sopranos y contralto. Suscepit Israel puerum suum (Acogió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia)En este etéreo trío, Bach evoca un sentido de historia bíblica, porque los oboes entonan el cantus firmus y en contraposición las voces tejen líneas vocales decorativas. La melodía escogida, el antiguo Tonus Peregrinus, era bastante conocida y usada como sencillo Magnificat por la congregación de Leipzig.
11. Coro: Sicut locutus est ad patres nostros (Como había anunciado a nuestros padres, en favor de Abraham y su linaje por los siglos)El uso de formas y técnicas arcaicas prosigue en este coro, un antiguo estilo fugado a cinco partes con acompañamiento exclusivo del continuo, en el que la rigidez de las leyes y costumbres del Antiguo Testamento están representadas por la severidad de esta forma musical.
12. Coro: Gloria Patri et Filio et Spiritu Sancto! Sicuterat in principio, et nunc et semper et in saecula saeculorum. Amen (Gloria al Padre,al Hijo…)Este extraordinario movimiento de cierre es rico en detalles y expresión y está repleto de referencias místicas. Ocurre tres veces, enérgicamente declamadas por el coro y seguidas por una melodía en series de tresillos, recuerdos melódicos de la Santísima Trinidad. Las primeras dos instancias referentes al Padre y al Hijo, expresan una melodía ascendente, alusivo al poder de Dios en el cielo; mientras que una melodía descendente (tercera instancia) expresa el permanente poder del Espíritu Santo en la tierra. El poder de la Trinidad se reconoce por el retorno de las trompetas y timbales en la orquesta que precede al retorno de la música del comienzo cantando las palabras sicut erat in principio; cada voz entra en et in saecula saeculorum, y terminan todas unidas en un rápido y afirmativo amén.
Los europeos que llegaron en tiempos de conquista, jamás imaginaron que al tratar de enseñar a los indios, mediante dibujos y pinturas como mecanismo de apoyo para enseñar la doctrina cristiana, - como si fuera un power point - se convertiría ese medio finalmente en “La escuela cusqueña de pintura”.
BernardoBitti, quien adiestrara en este arte a toda una generación de indios y mestizos a pintar escenas de la Biblia y mucho de la iconografía cristiana, había iniciado en este campoun sincretismo difícilmente evitable y cuyo legado aún perdura.
La forma de representación de los santos, como también de la figura Mariana, fue notablemente distinta a como se les representó en Europa, muchos cuadros coloniales americanos, muestran escenas con personajes bíblicos replicando conocidastelas; como la última cena., en que un osado y refinado pintoranónimo de la catedral, puso un cuye (conejillo de indias) en lugardel pan consagrado en la mesa, rodeado de rocotos rellenos y cerveza de maíz o chicha;haciendo de esta forma la historiamucho mas cercana y generando un sentido de pertenencia a esa nueva religiónpor elpueblo indígena.
Por otra parte, el panteón angélico surgiría con fuerza propia, destacándose dentro de laEscuela Cusqueñapor su exquisita dedicación al tema, tomadopor los maestros indígenas y mestizos quienes los americanizan, concibiendo un tipo de ángelesúnico en la pictografía cristiana.mericanos, muestran escenas con personajes bíblicos replicando conocidastelas; como la última cena., en que un osado y refinado pintoranónimo de la catedral, puso un cuye (conejillo de indias) en lugardel pan consagrado en la mesa, rodeado de rocotos rellenos y cerveza de maíz o chicha;haciendo de esta forma la historiamucho mas cercana y generando un sentido de pertenencia a esa nueva religiónpor elpueblo indígena.
De esta forma, la representación de“Los ángeles arcabuceros” se constituye con mucha propiedad en la portada de la hermosa “Escuela Cusqueña”.
Este especial tipo de ángeles tuvo gran difusión en el siglo XVII en la zona que se originó, el Cusco, y de allí inicialmente se irradia dentro del territorio sudamericano;Bolivia y norte de Argentina.
El cuanto al origen de estos ángeles,puede remontarse a interesantes investigaciones que hicieron algunos teólogos, pero en especiala Dionisio el Areopagita que en su obra “De coeleti hierarchia” del siglo VII, dividea los ángeles en nueve órdenesy tres tríadas; dependiendo esta clasificación del mayor o menor grado de conocimiento intelectual, que éstos, conocieran sobre los misterios de la divinidad.
1.- Serafines: Los que están en la cima de la jerarquía y por tanto rodean el trono de Dios. Por ser un símbolo de amor radiante se les representa de color rojo y su elemento es el fuego.Resplandecientes, rodeados de rayos como soles y con seis alas.
2.- Querubines: Simbolizan la sabiduría divina y son de color azul y oro. Comúnmente representados por cabezas de niño.
3.-Tronos: representan la justicia divina, vestidos con toga y bastones de mando, su elemento es el agua.
4.- Dominios: Elemento el aire por su diafanidad, totalmente entregados a Dios.
5.- Potestades: representados con severidad, encargados de dominar los elementos naturales y cuerpos celestes.
6.- Virtudes: Representa la cima de la belleza, recibe la luz de Dios y la transmiten al alma humana.
7.- Principados: Encargados de ver los asuntos públicos y velar por las nacionesy pueblos de la tierra.
8.- Arcángeles: Son los mensajeros de Dios, portadores de las oraciones de los hombres. Los tres más conocidos son: Miguel; Gabriel y Rafael y el otro Uriel que después de la edad media cayó misteriosamente en el olvido. Ellos llevan particularidades externas alusivasa la función que cumplen en la tierra.
-Varas de azucenas: para Gabriel
- Bastón de caminante: para Rafael
- Espada (príncipe de las milicias): para Miguel
9.- Ángeles: la categoría mas baja encargados de proteger a los hombres y también trasmitir mensajes.
Pero como antecedente a esta clasificación,ya, en los libros apócrifos del antiguo testamento
como en el de Enoc,a cada uno de los ángeles se le asocia con fenómenos o cuerpos celestes;medio astutamente utilizados por los religiosos para sustituir a las deidades andinas, logrando asíla aceptaciónde los pueblos indígenas.
En la pictografía cusqueña existen también los ángeles músicos, pero es el “Arcángel Arcabucero” el más conocido motivo pictórico que nos interesa. A este ángel arcabucero se le llama así porquese le representa con arcabuz en lugar de la espada tradicional. Estilo muy peculiarque se desarrolló como decíamos antes, durante el siglo XVIIen esa zona, lugar de producción ydistribución de cantidades importanteshacia el área andina e incluso a Europa.
Pero si de pruebas documentales se trata, las podemos encontrar en el antiguo territorio de los indios Pacajes, específicamente en la iglesia de Calamarca a 60 kilómetros de la ciudad de la Paz – Bolivia,en que se muestran una significativa serie de pinturas de ángeles (36) que fueron pintados en la segunda mitad del siglo XVII, según un interesante inventario deestaiglesia, fechado en 1728.
Nombre de los ángeles que aparecen en las pinturas de los ángeles de Calamarca. En cuanto al origen de los nombres, hay que señalar que cada uno de estos ángeles lleva un nombre que viene de la tradición hebrea.
- Baradiel: príncipe del granizo
-Baraquie: príncipe del rayo
-Galgaliel: príncipe del sol
-Kokbiel: príncipe de las estrellas
-Laylahel: príncipe de la noche
-Matariel: príncipe de la lluvia
-Ofaniel: príncipe de la luna
-Raaniel: príncipe del trueno
-Rhatiel: príncipe de los planetas
-Rhutiel: príncipe de los vientos
-Salgiel: príncipe de la nieve
-Samziel: príncipe de la luz diurna
-Zaamael: príncipe de la tempestad
-Zaafiel: príncipe del huracán
-Zawael: príncipe de los torbellinos
Ziquiel: príncipe de los cometas
También existen aún algunas de estas pinturas en el norte de Argentina, concretamente en la Iglesia de San Francisco de Padua, ubicada en la quebrada de Humahuaca; asi como en diversos museos españoles.
En relación al ropaje de los ángeles, se puede concluir que es un elemento fundamental y será una de las principales característicasde la composición.
Fig 1
Aunque hay variaciones enlos colores y ciertos detalles en el diseñode la tela, en lo esencial eran similares entre si con muchas prendas.
Los ángeles llevaban un sombrero chambergo adornado con tres plumas, una valona o corbata al cuello rodeada por encajes o puntillas, al igual que los puños, las mangas son muy abultadas acuchilladas como las llevaban los soldados de los tercios; y una casaca también de tipo chamengo muy amplia que permite ver la túnica ceñida al cinto.
Por encima de las rodillas los greguescos o calzones de la misma tela con brocados que empleaba la casaca, junto con medias manchegasajustadas y zapatos con grandes lazos, completado con un gran manto recogido al lado y con largas cintas que descienden por sus espaldas.
A pesar del tratamiento (típico de la escuela) bastante plano de la figura, se aprecian juegos de matices en las vestimentas, especialmente en los bordados, las transparenciasy la minuciosidadde los encajes, el brillo de las cintas. En general mucho mas detallista que en el caso europeo, mostrando ademásuna gran riqueza expresiva y excelente realización.
¿Pero, porqué resultó les tan fácil hacerles comprender a los indios, quienes eran este tipo de ángeles?
Bueno, se piensa que los indígenas podían identificar a los ángeles, por lo que relataban los curas doctrineros, asimilando a como eran los soldados españoles, quienessolían adornarse con manojos de plumas en sus costados, cosa que a ellos podría resultarles similares a las alas de los ángeles, y en cuanto al arcabuz como arma, lo comparabanpor el sonido y su eco, a los poderes de Illapa el Dios Inka del trueno.
Otra razón acerca de la propagación de estos ángeles, puede deberse a las fraternidades indígenas en las hermandades jesuitas. Como estas comunidades no teníansantos propios,a falta de ellos - como lo que ocurrió en Lima - se puso como patrón a San Miguel.
Lamentablemente, muy pocos de estos hermosos cuadros tiene autoría, pues como se trataba de maestros indígenas y mestizos, pocos de ellos sabían escribir, de manera que pasaron a la posteridad como anónimos.
Sin embargo se pueden rescatar algunos nombres como: Diego Kusiwaman, Francisco Chiwantito, Juan Thupa, Lucas Yaulli, AntonioSinchi Roca-especialista en profetas, apóstoles y padres de la iglesia-. Diego Wallpa. Alonso Yunka, Basilio Santa Crus Pumaqallo - autor del “San Isidro Labrador”-,Tadeo Escalante - que pintó los muros laterales del tempo de Huaro y Andahuaylillas: La llamada capilla Sixtina de América, Joséfa Riquelme, Marcos Zapaka - pintó la Virgen de la merced.
Y por supuesto quizás el mas importante de América, Diego Quispe Tito que según los estudiosos José de Mesay Teresa Quisbert, llegaron a la conclusión que Qispe Tito usaba a manera de rúbrica un jilguerito pechiamarillo o Ch’ayña.
De todos ellos y muchos anónimos hemos recibido este hermoso presente artístico del que hasta el día de hoy se pintan hermosas replicas.
El rol de la mujer siempre ha sido determinante en todo sociedad, a pesar que hay épocas en las que se les dio poca importancia y menor relevancia que las que pudiesen tener. Sin embargo hubieron quienes se destacaron durante el periodo del renacimiento y el barroco algunas, como compositoras y otras como cantantes.
Pero a quien destaco de este significativo grupo, es a ; Barbara Strozzi. Nacida en Italia el 6 de agosto de 1619, según el registro de la iglesia de Santa Sofía en Venecia, su madre fue Isabella Garzoni (apodada la Griegha) y padre desconocido. Fue adoptada por el pestigioso poeta Giulio Strozzi del cual se cree fue su hija ilegítima.
Pero gracias a las inquietudes artísticas que éste tenía y, a que se aseguró que ella tuviera una educación, algo comúnmente rechazado para las mujeres en ese entonces, influyó para que Bárbara pronto alcanzara fama como compositora y cantante.
La verdad es que Bárbara cerca de los 17 años comenzó a hacerse ya un nombre por si misma en el ámbito de la música.
Su obra se concentra en la música profana, madrigales, arias y cantatas.De estas últimas son la mayoría de sus trabajos especialmente para soprano solista y bajo continuo, razón por la que se cree fueron escritas especialmente para ser interpretadas por ella misma.
Cantó en la sala de conciertos de Giulio Strozzi, acompañándose de alguno de los múltiples instrumentos que sabia tocar.
Los textos de sus canciones casi siempre eran de su padre adoptivo y en cuanto a su música está profundamente enraizada en la técnica llamada “segunda práctica” cuyo principal ejemplo es la obra de Claudio Monteverdi, sin embargo sus trabajos presentan mayor énfasis lírico basados posiblemente en la extensión de su propia voz.
En 1644, bárbara publicó su primera obra…… “El primer trabajo que como mujer saco y entrego todo muy osadamente a la luz del día".
Los textos son otra vez de Giulio Strozzi y en el prólogo ella nombra como su profesor a Francesco Cavalli, que además de Claudio Monteverde fue en ese entonces el primer compositor de ópera.
Un lapso de siete años le siguen. Aparecen entonces antiguos trabajos. Este período obedece indudablemente a que en el mismo año de 1644 nació su hija mayor y le siguieron tres niños. El padre de los niños no está registrado, al parecer Strozzi crió a sus hijos sola.
En los años siguientes publicó una significativa cantidad de trabajos, incluyendo nada mas y nada menos que seis volúmenes de cantatas, destacándose precisamente en este género mas que cualquier compositor de esa época. Y, después de 1664 no se escuchó hablar mas de ella hasta su muerte registrada en 1677 en Padua.
En 1737 apareció un libro con el título “ Reuniones de la tarde de los caballeros de la Academia dei Unisoni”; reuniones que eran sostenidas en Venecia en casa de Giulio Strozzi. y dedicado a a la distinguida y renombrada signora Bárbara Strozzi.