Mostrando entradas con la etiqueta Ecología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ecología. Mostrar todas las entradas

Y TENIA MUCHA RAZÓN...

 
Jefe Seattle....... 
tenía toda la razón
Sobre esa visión casi profética y con una clara conciencia ecológica trasmitida por sus ancestros de generación en generación sobre el respeto que le debía a la tierra.

Chief Seattle (80 años); 1860

Mucho se ha dicho sobre la carta que respondiera el jefe Indio Seattle al Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Franklin Pierse en el año 1854, frente a la oferta de compra de una gran extensión de tierras indias, para crear una reserva indígena.

Dicha carta ha sido analizada, para saber con certeza sobre su autenticidad; se sabe que fue un periodista llamado Henry A. Smith quién tomó nota ha medida que el jefe Seattle hablaba en el dialecto Suquamish.

El texto publicado por el periódico " Seattle Sunday Star ", el 29 de octubre de 1887 tenía el evidente estilo victoriano que empleara Henry Smith.
Pero lo que si es seguro que en esencia la carta representa el pensamiento del Jefe Seaalth tambien conocido como Jefe Seattle, quién nació alrededor de 1786; hijo de un jefe Suquamish llamado Schweabe, y Sholitze su madre que era la hija de un jefe Duwamish.
Era un hombre osado y de un notorio y fuerte liderazgo, siendo muy joven consiguió el control de 6 tribus.
Fisicamente era un hombre muy alto para ser nativo, fue un reconocido orador que lograba captar la atención y convencer a su gente.
Su primera esposa murió al dar a luz una niña, pero de su segunda esposa tuvo varios hijos e hijas.
Falleció el 7 de junio de 1866



Discurso del jefe indio Sealth en respuesta al gobernador territorial Isaac I. Stevens.(a.k.a. Carta del indio Seattle al presidente de Estados Unidos) - Enero de 1854



El gran jefe de Washington envió palabra de que desea comprar nuestra tierra. El gran jefe también nos envió palabras de amistad y buenos deseos.
Esto es muy amable de su parte, desde que nosotros sabemos que tiene necesidad de un poco de nuestra amistad en reciprocidad.

Pero nosotros consideramos su oferta; sabemos que de no hacerlo así el hombre blanco puede venir con pistolas a quitarnos nuestra tierra.

El gran Jefe Seattle dice: “El gran jefe de Washington puede contar con nosotros sinceramente, como nuestros hermanos blancos pueden contar el regreso de las estaciones. Mis palabras son como las estrellas - no se pueden detener”.

¿Cómo intentar comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? La idea nos resulta extraña. Ya que nosotros no poseemos la frescura del aire o el destello del agua. ¿Cómo pueden comprarnos esto? Lo decidiremos a tiempo.

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi gente. Cada aguja brillante de pino, cada ribera arenosa, cada niebla en las maderas oscuras, cada claridad y zumbido del insecto es santo en la memoria y vivencias de mi gente.

Sabemos que el hombre blanco no entiende nuestras razones. Una porción de muestra tierra es lo mismo para él, que la siguiente; para él, que es un extraño que viene en la noche y nos arrebata la tierra donde quiera que la necesite.
La tierra no es su hermana sino su enemiga y cuando la ha conquistado se retira de allí. Deja atrás la sepultura de su padre, no le importa.Plagia la tierra para su hijo, no le importa. Olvida tanto la sepultura de su padre como el lugar en que nació su hijo.

Su apetito devorará la Tierra y dejará detrás sólo un desierto. La sola vista de sus ciudades, llenas de pánico a los ojos del piel roja. Pero quizá esto es porque el piel roja es un “salvaje y no entiende…

No existe un lugar pacífico en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar para oír las hojas de la primavera o el susurro del vuelo de los insectos. Pero quizá porque yo soy un salvaje no logro comprenderlo, el repiquetear parece que insulta los oídos ¿Y qué vivir, si el hombre no puede oír el adorable lamento del chotacabras o el argumento de las ranas alrededor de una charca en la noche?

El Indio prefiere el agradable sonido del viento lanzado sobre la cara del estanque, olfatear el viento limpio por un mediodía de lluvia o esencia del pino. El aire es algo muy preciado para el piel roja.
El hombre blanco parece no notar el aliento del aire. Como un agonizante de muchos días, está aterido para olfatear.

Si decidiera aceptar lo haría con una condición. El hombre blanco debe tratar a las bestias de esta tierra como a sus propios hermanos. Yo soy un salvaje y no entiendo ninguna otra forma. He visto millares de búfalos muertos por el hombre blanco, para que pudiera pasar un tren.

Yo soy un salvaje, y no entiendo como el humo del caballo de hierro puede ser más importante que el búfalo, el que nosotros matábamos solamente para poder sobrevivir ¿Qué es el hombre sin las bestias? Si todas las bestias fuéranse el hombre moriría de una gran depresión de espíritu.
Cualquier cosa que le pase a los animales le pasará también al hombre. Todos los seres están relacionados. Cualquier cosa que acontezca a la tierra acontecerá también a sus hijos.

Nuestros hijos han visto a sus padres humillarse por la defensa. Nuestros guerreros han sentido vergüenza, y han cambiado sus días a la ociosidad, y contaminan sus cuerpos con dulce comida y bebida. Importa poco donde pasaremos el resto de nuestros días - no somos demasiados.

Unas pocas horas, unos pocos inviernos y ninguno de los niños de las grandes tribus, que alguna vez vivieron sobre la Tierra, saldrán para lamentarse de las tumbas de una gente que tuvo el poder y la esperanza.

Sabemos una cosa que el hombre blanco puede alguna vez descubrir. Nuestro Dios es su mismo Dios. Ustedes piensan ahora que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra. Pero no puede ser.
Él es el Dios del hombre y su compasión es indistinta para el blanco y para el rojo. La Tierra es algo muy preciado para Él, y el detrimento de la Tierra, es una pila de desprecios para el Creador.
A los blancos les puede pasar también, quizá pronto, lo que a nuestras tribus. Continúen contaminando su cama y se sofocarán una noche en su propio desierto.

Cuando los búfalos sean exterminados, los caballos salvajes amansados, la esquina secreta de la floresta pisada con la esencia de muchos hombres y la vista rosada de las colinas sazonada de la charla de las esposas ¿donde estará la maleza? se habrá ido ¿Donde estará el águila? se habrá ido. Decir adiós al volar… al cazar… la esencia de la vida empieza a extinguirse…

Nosotros entenderíamos si supiéramos lo que el hombre blanco sueña ¿qué espera describir a sus hijos en las largas noches de invierno? ¿qué visiones arden dentro de sus pensamientos? ¿qué desean para el mañana?… Pero nosotros somos salvajes. Los sueños del hombre blanco están ocultos para nosotros, y por ello caminaremos por nuestros propios caminos. Si llegamos a un acuerdo será para asegurar su conservación como lo han prometido.

Allí quizá podamos vivir nuestros pocos días como deseamos. Cuando el último piel roja se desvanezca de la tierra y su memoria sea solamente una sombra de una nube atravesando la pradera, estas riberas y praderas estarán aun retenidas por los espíritus de mi gente, por el amor a esta tierra como los recién nacidos aman el sonido del corazón de sus padres.

Si les vendemos nuestra tierra, ámenla como nosotros la hemos amado. Preocúpense de ella, como nosotros nos hemos preocupado. Mantengan la tierra como ahora la adquieren, con toda su fuerza, con todo su poder y con todo su corazón. Presérvenla para sus hijos, y ámenla como Dios nos ama a todos nosotros. Una cosa sabemos; su Dios es nuestro Dios. La tierra es preciosa para él. Ni el hombre blanco está exento de su destino.



Fotos de Edward S. Curtis (1868-1952) uno de los mas grandes fotografos conocidos en lo Estados Unidos; precursor de los retratistas.
Lucus

TEMPUS MUTATIONIS, tiempos de cambios



TEMPUS MUTATIONIS

Tiempos de cambios






Siempre me he preguntado: ¿En que momento del tiempo y porque razón la especie humana comienza a cambiar ?; me refiero no solo como adaptación frente a las enfermedades o a las condiciones adversas que se le presentan, sino que cambiando para efectuar ajustes que muchas veces nada tienen que ver con la subsistencia misma; sinó con satisfacer necesidades ajenas al orden natural y a la armonía tácita que debiera existir entre los seres vivientes.


Es que acaso la genética humana se habrá pervertido en el transcurso del tiempo.
Porque al parecer en otras especies no existe esta des-generacion al punto de influir en el estricto balance que existe en la naturaleza; todas siguen esta marea cósmica sin resistirse a ella y cumpliendo de esta manera su destinación.
La contaminación , o mejor dicho el acto mismo de contaminar que es victima la naturaleza por parte del hombre es algo que no esta escrito en el código genético del homo sapiens, ¿hay realmente una distorsión en el mapa genético de algunos de nuestra especie?.

Creo que se ha perdido el íntimo conocimiento que de la naturaleza tenían los pueblos originarios.

Esta mutación de agresividad natural del hombre y de otras especies dirigidas a la preservación de la especie ha sido sobrepasada por una parte de la humanidad, la parte mas "civilizada", en donde no hay respeto alguno por el planeta que lo sustenta y menos para sus congéneres en caso que se interpongan en su camino y no le permitan lograr sus suntuarios objetivos.

Hemos errado la via del progreso y perdido la serenidad que se debe alcanzar cuando ya han pasado miles de años, en busca de quimeras hedonistas que nada tienen que ver con el verdadero sentido que tiene nuestra permanencia aquí y ese conocimiento que debieramos haber acumulado para hacerlo efectivo en beneficio nuestro y del entorno.


Tengo la esperanza que llegará el tiempo de cambiar nuestro actual sistema de vida y que finalmente vivamos en sintonía con nuestro mundo.


Lucus.






LOS ANTIGUOS ECOLOGISTAS


Actualmente la palabra Ecología esta muy presente en todas las personas; lo que se inició timidamente como una moda, es actualmente una preocupación real a nivel planetario.

Desde 1866, fecha en que Ernst Haeckel , (biólogo Alemán ) acuñó el término Ecología hasta este momento, ha transcurrido un creciente interes sobre el concepto de las relaciones que los seres vivos tienen con su entorno.

Como podremos darnos cuenta, esta relación siempre ha existido, siendo en tiempos pretéritos mucho mas armoniosas y balanceadas que en nuestra época.

Desde hace muchisimos años los pueblos originarios de America, como de otros continentes han comprendido lo importante del crecimiento del hombre sin dañar el ecosistema, pues ello rompería este magistral balance que natura mantiene y que aprovechamos todos los que en ella vivimos.

Es por eso que cada uno de nosotros debe comprometerse consigo mismo y realizar pequeñas acciones que se nos presentan cotidianamente; como el manejo de los plásticos y en general los desechos que generamos con el objeto de mejorar nuestro medio ambiente.

Dentro de estos antiguos ecologistas que son los pueblos originarios, hay manifestaciones rituales y musicales que muestran el profundo respeto y veneración que se advierte hacia la naturaleza.

Luzmila Carpio, folcklorista Boliviana, quién con su hermosa y cristalina voz ; nos enseña su canto al (Sol) Tata Inti , a la Luna y las estrellas, poniendo de manifiesto la acertada cosmovisión de los pueblos Quechua y Aymara.


Luzmila Carpio - " Quyllur "





Luzmila Carpio - " Ciuma Kausaypuny "



Lucus