Richter, es quizás uno de los buenos músicos que ha sido algo olvidado por los estudiosos de nuestra època.
Franz xaver Richter, tambien llamado en Francia como Francois Xavier Richter, nació un primero de diciembre de 1709 en Holesov, Moravia (hoy día República Checa).
Este músico, cantante, violinista, compositor, director y teórico musical pasó la primera parte de su vida en Austria y después en Mannheim y Strasburgo, donde fue director musical de la catedral hasta el día de su muerte, el 12 de septiembre de 1789.
En abril de 1740, él fue nombrado vice-maestro de capilla por el príncipe-abad Anselm von Reichlin-Meldegg en la ciudad de Kempten, donde trabajó probablemente en los próximos cinco o seis años.
En 1747, se unió a la orquesta de la corte liderada por Johann Stamitz, como violinista, pero su principal obligación era cantar y componer música para la catedral situándose entre los músicos de la corte del Elector Palatino, Carl Theodor en Mannheim.
Pero también logró cierto reconocimiento en Mannheim como compositor de música sacra. En 1748 fue invitado por el Elector para componer un oratorio para el viernes santo. Oratorio llamado “La deposizione Della croce”.
Además Richter se desempeñó como profesor y entre 1761 y 1767. Escribió un método de composición, el cual fue dedicado a Carl Theodor. Este método estaba basado en técnicas de contrapunto escrito por Johann Fux en 1725 “Gradus ad Parnassum.”
Fue un hombre de un período de transición y sus sinfonías en cierta forma constituyen el lazo perdido entre la generación de Bach y Handel y la Viena clásica.
Muchos de los primeros trabajos de Richter, fueron publicados en Londres, incluyendo las sinfonías rococó que incluyen bajo continuo, en los inicios de 1740.
Fue uno de los pocos compositores, como Carl Phillips Emmanuel Bach, cuyo estilo abarca tres diferentes e importantes etapas de la música del siglo XVIII: Barroco, Rococó y Clásico.
De la obra de Richter he seleccionado el concierto para trompeta, cuerdas y bajo continuo en re mayor.
Yo diría que hay pocos músicos de la talla de Jean Luc Ponty, que hayan dedicado la portada y el nombre de un álbum de su autoría a una región de nuestro país (Chile) y que lo ubica como un excelente trabajo musical en la escena jazzística mundial.
Se trata del disco; “The Atacama experience” del famoso violinista francés, Jean Luc Ponty.
La historia del álbum es bastante singular y se inicia con la venida a Chile de Ponty al Festival de Jazz de Providencia (en Santiago) en enero de 2006, y cuya presentación fue un éxito.
Después del show, J.L.Ponty, visitó el desierto de Atacama, ante cuya inmensidad y belleza, quedó maravillado, inspirándolo de tal manera que le llevó a crear este álbum.
Paralelo a esta nueva obra que ya había comenzado, siguió viajando por diferentes partes del mundo recorriendo entre los meses de enero de 2006 y febrero de 2007, desde Sudamérica a Europa, Rusia a Venezuela y desde U.S.A. a India, regresando al proyecto del álbum con una actitud fresca, renovada y con nuevas ideas adquiridas en el transcurso de ese tiempo.
Resumiendo se puede decir que “The Atacama Experience”, corresponde a todas las vivencias que Ponty tuvo en sus viajes, concebido así como un viaje musical cuyo comienzo está ambientado en las calles de París (introducción), seguido del resto de las canciones, llevándonos a diferentes lugares, por medio de una variedad de impresiones y emociones, a través del pasado y del presente.
"Los colores de los sonidos evocan perfectamente la mayoría de los cañones del desierto de Atacama en el norte de Chile, que visité después de un show en Santiago".
Jean Luc Ponty
The Atacama Experience
01.- Intro 02.- Parisian thoroughfare 03.- Premonition 04.- Point of no return 05.- Back in the 60’s 06.- Without regrets 07.- Celtic stops 08.- Desert crossing 09.- Last memories of her 10.- The Atacama Experience 11.- On my way to Bombay 12.- Still in love 13.- Euphoria 14.- To end fro
Orfeo y Eurídice es una ópera en tres actos compuesta por el músico alemán Christoph Willibald Gluck, (2 julio 1714 – 15 noviembre 1787) el libreto corresponde a Raniero de Calzabigi. Y, está inspirada en el héroe mitológicoOrfeo.
La Obra se estrenó en Viena en 1762, y tiene como particularidad que es una de las primeras obras en que Gluck pone de manifiesto hacer una reforma a la ópera, de manera que la poesía, el lenguaje y la acción de la obra reflejara la sencillez y la fuerza característica de la tragedia griega.
El libreto de Orfeo y Eurídicefue pensado en el esquema de la ópera Italiana, sin embargo tiene mucho del género de la ópera francesa;los recitativos con acompañamiento y en lo vocal la desaparición total del virtuosismo.
Doce años después Gluck adaptó la ópera para el gusto del público francés, llamándola Orphèe et Eurydice, a la que hizo cambios múltiples; en el reparto vocal y la orquestación.
Pero en realidad son tres las versiones de la ópera realizadas por el propio Gluck. La primera; para el estreno en Viena año 1762, escrita para Gaetano Guadagni, un castrato con tesitura de contralto. La segunda; para las presentaciones en Parma en 1769 en la que Gluck ya inicia los primeros cambios, puesto que adapta la parte del protagonista para otro castrato, Giuseppe Millico, que poseía la tesitura de soprano. Y, finalmente la tercera , para su adaptación en París en 1774, traduciendo la obra al francés y el protagonista es ahora a un tenor, pero de tesitura muy aguda.
Orfeo y Eurídice Ópera en tres actos
Personajes
Orfeo - mezzosoprano, contralto o tenor (según la versión) Eurídice - soprano Amor - soprano
Pastores y ninfas, furias y espectros del infierno, héroes y heroínas de los Campos Elíseos, seguidores de Orfeo — Coro
Argumento La acción se desarrolla en la Grecia mitológica.
Acto I
Montículo de la costa helénica en el cual está emplazado un túmulo funerario. El afligido Orfeo llora con desconsuelo sobre la marmórea losa que cubre los restos mortales de su amada Eurídice, fallecida recientemente. Coreado por los amigos que le han acompañado hasta el fúnebre lugar, canta una conmovedora aria (Chiamo il mio ben). Orfeo está dispuesto a realizar cualquier sacrificio, por enorme que sea, a afrontar el más espantoso peligro, con tal de rescatar de su tumba a su hermosa prometida. Así lo ofrece a los dioses en un heroico recitado en el cual les invoca suplicante y les increpa al mismo tiempo, por lo crueles que con él han sido. Como respuesta a sus palabras, se le aparece el dios Amor, que acude a su conjuro. Éste informa al desesperado mancebo que el omnipotente Zeus ha oído sus lamentos e imprecaciones y enternecido por su dolor le permite llegar hasta el mundo lejano e invisible de los dioses y las furias, en donde podrá luchar para recobrar a su amada. Primeramente deberá vencer la resistencia de Plutón y los espíritus malvados que le rodean, quienes tratarán de impedirle la entrada a la mágica región; para luchar con ellos no debe emplear otra arma que el encanto de su voz y la seducción de sus canciones. Otra advertencia importante es la de que, una vez encuentre a Eurídice, debe tener en cuenta que para efectuar felizmente su rescate no puede en ningún caso volver la vista atrás para contemplarla, hasta que hayan atravesado las aguas pestilentes de la laguna Estigia; de no hacerlo así, su prometida moriría irremisiblemente. Orfeo acoge con gran júbilo el mensaje de los dioses, dándoles las gracias por haber atendido su ruego e implorando su ayuda para la arriesgada empresa que va a iniciar.
Acto II
Cueva sombría que sirve de entrada al averno. Aparece Orfeo, el cual es amenazadoramente recibido por las Furias que habitan en la lobreguez del antro, condenadas a montar guardia eternamente. Ellas le insultan por su osadía de haber llegado hasta allí y tratado de penetrar en aquel infernal paraje cuyo paso está vedado a los mortales. Las amenazas son cada vez más inquietantes con repetidos gritos de ¡No!, el atemorizado Orfeo trata de calmarlas, y recordando las palabras del dios Amor, recurre a su arma como cantante entonando una dulce canción en la que expresa su infinita pasión por Eurídice y la honda pena que le ha causado su muerte. Amansadas por el hechizo de la música y el son cristalino de la voz del cantante, las Furias se apiadan de sus pesares y finalmente ellos dejan paso a la nueva emoción que ahora sienten (Ah!, quale icognito affetto), y para que pueda encontrar a su amada, le permiten entrar en el terrible reino cuyo única puerta de acceso custodian. Se abren las puertas de los Campos Elíseos, valle paradisíaco, en donde los espíritus bienaventurados vagan libremente gozando por una eternidad de la paz y dicha que han merecido sus vidas ejemplares. Se escucha la Danza de los Espíritus Benditos, quienes, conducidos por uno de ellos, cantan su alegre existencia en este bello lugar(Questo asilo). Aparece Orfeo, prosiguiendo su peregrinaje en busca de Eurídice. El coro de seres angelicales, le saludan dándole la bienvenida. Informados del deseo que le ha traído hasta allí, van en busca de su amada y se la presentan. Orfeo, al percibir la sombra adorada intenta abrazarla, loco de dicha, pero recordando la severa advertencia del dios Amor, se abstiene de ello y tomando a Eurídice de la mano se la lleva del grupo de espíritus, mirando en dirección opuesta y conduciéndola hacia los confines del valle en donde se encuentran la laguna Estigia y la salida del reino de las sombras, mientras los Espíritus Benditos los contemplan y animan a Eurídice a volver (Torna, o bella). Ella le sigue dócilmente, aunque muy extrañada de la inexplicable actitud de su amado, que en vez de demostrar su contento por el encuentro, la arrastra brutalmente sin prodigarle ni una sola mirada de afecto.
Acto III
Interior de un espeso bosque. Orfeo, que ha soltado por un instante la mano de su prometida, continúa avanzando en su camino sin detenerse y llamando a Eurídice para que le siga, pues sabe que las pantanosas aguas de la fatídica laguna no están lejos y no quiere perder tiempo en atravesarlas y alejarse de una vez de aquellos parajes de maldición. Mas la intrigada doncella, que continúa sin comprender el porqué de aquel extraño comportamiento, está celosa por lo que juzga desdén en la aparente indiferencia de su amado (Che fiero momento).Deteniéndose de pronto, se niega a dar un paso más si éste no la mira y le jura que la quiere, pues es preferible regresar a donde estaba que retornar al mundo de los vivos sin poseer su cariño. Orfeo trata en vano de resistir a este amoroso llamamiento. Olvidando la prohibición de los dioses y no obedeciendo más que al impulso de su corazón de enamorado, se vuelve repentinamente y estrecha a Eurídice entre sus brazos. Inmediatamente la bella muchacha desfallece sin vida.
"Orfeo" ejemplifica la mayoría de los principios reformistas, combinando una encauzada energía y una sublime serenidad. Pero, y pese a su intento de eliminar a los cantantes "de exhibición" (no muy bien vistos en Francia), Gluck se vio obligado a utilizar al castrato del teatro imperial vienés, Gaetano Guadagni, para el papel principal. Años más tarde, al presentar esta ópera en París, con libreto francés de Pierre-Louis Moline basado en el de Calzabigi, completó la reforma, cambiando el castrato protagonista por un tenor. El exitoso estreno de esta revitalizante versión, con libreto francés, tuvo lugar en París el 2 de agosto de 1774.
Las reformas de Gluck hiciera tuvieron mucha importancia a través de toda la historia operística. Insignes músicos como: Weber, Mozart y Wagner, en particular, fueron influenciados por él.
“ Considero a la música no solo como un arte para divertir el oído, sino incluso como uno de los mayores medios para mover el corazón y encender los sentimientos”.
Orfeo : Kader Belarbi/ José Martínez/ Yann Bridard
Eurídice : Marie-Agnès Guillot/ Eleonora Abbagnato o Alice Renevand
Cupido : Miteki Kudo o Muriel Zusperreguy o Charlotte Ranson
Cantantes
Orfeo : Elisabeth Kulmann/ Maria Riccarda Wesseling
Eurídice : Svetlana Doneva/ Julia Kleiter
Cupido : Héléne Guilmette/ Sunhae Im
Las estrellas, los primeros bailarines y el cuerpo de ballet
Balthasar-Neumann grupo y coro Dirección Musical : Thomas Hengelbrock